Un cliente frecuente parece valioso por definición, pero no siempre deja buen margen. Si compra con mucho descuento, devuelve seguido o exige demasiado tiempo, conviene medir su rentabilidad real.
El mejor cliente no es solo el que más compra, sino el que compra con margen sano y buena continuidad.
Mira más que facturación
Compara ventas totales con costos, descuentos, devoluciones, tiempos de atención y frecuencia de recompra. Ahí aparece el valor real.
- Ventas: facturación total y cantidad de compras.
- Margen: ganancia bruta por cliente.
- Descuentos: beneficios entregados y motivo.
- Incidencias: cambios, devoluciones o reclamos.
- Potencial: recompra, referidos y ticket promedio.
Diseña beneficios con datos
No todos los clientes frecuentes necesitan el mismo premio. Algunos merecen prioridad, otros financiación, otros preventa y otros un programa de puntos controlado.
Conclusion
Medir rentabilidad de clientes frecuentes ayuda a fidelizar sin regalar margen. Con Zaleasy puedes ordenar ventas, descuentos y clientes para decidir mejores beneficios.
